sábado, 19 de enero de 2013

Unas patas de madera de un antiguo banquito que había construído el bisabuelo, fueron devueltas a la vida cotidiana con unos cuantos toques de metal y un asiento de lona provenzal.





2 comentarios:

  1. Es muy bonito tener un recuerdo de un bisabuelo,y que se guardara a través de los años,eso dice mucho de una familia. Muy bonito, el estampado de la lona es genial.
    Besos

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